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Blog del departamento de Ciencias Naturales del Colegio San Fernando de Avilés


Diseñando nuestro mesocosmos

Sonia Rodil

El pasado jueves día 5 de octubre, en la clase de sistemas ambientales, junto a los alumnos de biología, creamos un mesocosmos.

Al principio, no teníamos muy claro de que se trataba, pero finalmente hemos llegado a la conclusión de que un mesocosmos consiste en aislar a una planta y observar si esta es capaz de sobrevivir.

Para realizar este experimento necesitamos : Un tarro transparente (con tapa) de plástico o de cristal, una planta y tierra. Es importante seleccionar una planta que sea capaz de sobrevivir sin muchos cuidados, y por ello nosotros escogimos una crasa. Las plantas crasas son aquellas en las que algún órgano o parte se ha modificado en una nueva especialización que permite el almacenamiento de agua en cantidades mucho mayores que en el resto de las plantas. ​ Esta adaptación les permite mantener reservas de agua durante períodos prolongados y sobrevivir en entornos que otras plantas encuentran inhabitables. Con lo cuál es la planta perfecta para realizar nuestro experimento.
Cuando ya todos conseguimos nuestro material, lo que hicimos fue bajar al invernadero y trasplantar nuestras plantas de su maceta al tarro que habíamos comprado. Una vez ya en clase, regamos nuestras crasas con bastante agua para que no les falte, y finalmente, con la ayuda de cinta adhesiva, cerramos el tarro de forma que no se pueda abrir y lo colocamos en el alféizar de una de las ventanas del aula.

En un principio, no llegábamos a comprender cómo sobreviviría un planta encerrada, hasta que entendimos que incluso ahí dentro podía conseguir todo lo que necesitaba. Como todos sabemos, las plantas necesitan agua, ¿y cómo la consigue si no podemos regarla? Pues muy sencillo. El agua que previamente habíamos vertido en la tierra se evaporará debido al calor del sol (una de las razones por las que debemos colocarla cerca de una ventana) y esa gotas, cuando se condensen, regarán nuestra planta por nosotros. ¿Y en cuanto al oxígeno? Aunque esté metida en un tarro, la planta es capaz de realizar la fotosíntesis gracias a la luz del sol que recibirá a través del bote de cristal. El problema que se nos plantea son los nutrientes. Durante un tiempo, la crasa se alimentará de los nutrientes que tenga la tierra, pero estos no son inagotables. Cuando se acaben, la única manera de conseguir alimento será mediante la descomposición de la materia orgánica que la planta genere.

Una vez entendido esto, solo nos queda esperar y comprobar que sobreviven.

 

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Los peques también utilizan las plantas del invernadero

Un viernes por la tarde en jardinería…

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Plantando fresitas…..o intentándolo, jajaja jajaja jajaja

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Y así dejamos la clase… image Cuando llegamos a clase y vimos las fresas de los compis… le dijimos a la profe que nosotros también queríamos. Y manos a la obra… ja ja ja ja ja ja ja

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Con ayuda de una nueva profe todos vamos a tener nuestra fresa. ¡Gracias Sara!

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Experimento 2º ESO

Andrés Núñez Marcos

Debido a que ha mejorado el tiempo, hemos decidido plantar nuevas plantas para continuar con el experimento sobre el fototropismo. Se han arreglado las cajas porque se habían estropeado a causa de la lluvia. También se reanudará los tiempos de riego y se realizarán unos informes basados en el experimento.

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Nuestras plantas acuáticas

Esta semana hemos puesto en marcha nuestro pequeño pero muy interesante proyecto de plantas acuáticas. Demostraremos con ellas la existencia de la fotosíntesis e intentaremos establecer cuál es su tasa fotosintética. Agradecemos a los colaboradores de primero y segundo de la ESO su ayuda para el montaje de nuestro pequeño estanque.

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Varias semanas después…

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Creando un mesocosmos

Elia López Solla Como tercer caso práctico, hemos realizado un mesocosmos en biología. Ese mesocosmos consiste en plantar una pequeña planta en un tarro de cristal y junto con tierra que posee descomponedores y agua, vamos a comprobar si puede sobrevivir una vez aislada sin que se haga ningún aporte de sustancias, ni siquiera agua. En teoría esto podría ser porque con el agua, los descomponedores de la tierra y la luz solar que entrará a través de las paredes del tarro de cristal, será posible el desarrollo de la planta. La preparación de este mesocosmos se llevó a cabo en el invernadero del colegio pero una vez selladas las tapas de los tarros con sus correspondientes plantas dentro, se dejarán durante varias semanas en las ventanas del laboratorio de Biología.

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Un experimento chafado por las condiciones meteorológicas

Pilar Fernández Arroyo

Santiago Ortega Martinez

Para la clase de ciencias naturales hemos estado haciendo todos los preparativos para experimentar los movimientos de las plantas hacia la luz. Plantamos dos semillas e hicimos una caja (con unas medidas dadas aunque aproximadas) con estanterías por dentro y con agujeros que no coinciden. Lo que queríamos ver, era como un planta iba creciendo torciéndose para llegar a la luz a través de los agujeros.

En nuestras cabezas la idea sonaba muy bien así que para no perder más tiempo nos llevamos las semillas en un tiesto en Navidad y las trajimos a la vuelta germinadas.

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Metimos cada planta en la caja de su respectivo grupo y los primeros días todo iba según lo previsto; las plantas crecían, bajabamos a regarlas y todo avanzaba. Hasta que… llegó la semana pasada con las bajadas de las temperaturas, el granizo y sobre todo lo peor: las heladas. Nuestras plantas comenzaron a morirse y a secarse. Los primeros días pensamos que era por falta de luz, pero luego las plantas de fuera de las cajas también se comenzaron a morir y descubrimos que la razón era el mal tiempo.

La solución que nuestra profesora nos ha dado, es volver a plantar y aplazar el experimento a dentro de dos o tres semanas una vez que el tiempo haya empezado a mejorar y no nos lo vuelva a estropear ya que estamos todos ansiosos de ver el resultado.